Verano al aire libre

Con la llegada del verano, queremos exprimir al máximo el tiempo al aire libre. Y este año, tras los duros meses que hemos pasado en casa, las ganas son enormes. Es momento de disfrutar de las pequeñas cosas que antes, con las prisas y la rutina del día a día, pasaban inadvertidas.

Existen mil planes pero para no alargarnos mucho, os vamos a dar unas cuantas ideas para disfrutar del aire libre en familia.

DESCUBRIR NUEVOS LUGARES

Seguro que cerca de donde vivís hay un montón de sitios preciosos y que no habéis visitado todavía. Planead una ruta para poder visitar varios lugares en el día y aprovechar bien el día.

Es un buen momento para que los peques estén en contacto con la naturaleza y aprendan de ella mientras juegan. Además de pasar un rato súper divertido, ¡se sentirán unos auténticos exploradores!

No olvidéis llevar unas mochilas con todo lo necesario: botellas de agua, ropa de abrigo por si refresca, gorras, protección solar, botiquín de primeros auxilios y la batería del móvil bien cargada. Es importante llevar también una nevera con comida, para que se mantenga en las condiciones idóneas.

Y sobre todo no olvidéis llevar una cámara de fotos para retratar vuestros momentos en familia y recordarlos cuando volváis a ver las fotos dentro de un tiempo.

HACER UN PICNIC

Podéis aprovechar esa excursión para hacer un picnic. Comer rodeados de naturaleza es un plan que gusta tanto a niños como a mayores.

Es importante planificar bien el menú, con platos ligeros y que se conserven bien. Para llevar todo de forma segura y cómoda, es mejor elegir unas neveras resistentes y unas bolsas de gran capacidad para llevar todo lo que necesites.

Los peques pueden ayudar llevando en sus mochilas varias botellas de agua fresca o una manta familiar impermeable para que podáis sentaros todos.

Cuando lleguéis al lugar, elegid un sitio que os permita disfrutar manteniendo la distancia social con otros grupos de personas. Para una buena higiene de manos, no olvidéis llevar un poco de agua y jabón o gel hidroalcohólico.

Después de comer, un buen plan relajante es tumbaros todos en la manta y mirar las nubes. Seguro que alguien echa una mini-siesta.

Cuando acabéis y os dispongáis a volver a casa, no olvidéis de recoger todos los posibles deshechos que hayáis generado durante el picnic. Llevad varias bolsas para recoger residuos orgánicos, plásticos, papel…

Os dejamos un post muy interesante sobre recetas y consejos para un picnic perfecto. 

 

JUGAR AL AIRE LIBRE

¿A qué niño no le gusta jugar al aire libre? Da igual si es en un parque cercano o en el jardín de casa, lo importante es jugar, saltar, correr… ¡no parar quieto ni un segundo! Además de hacer ejercicio, fomentan la creatividad, la autonomía y las relaciones sociales.

Las bicicletas les encantan. Organizan carreras, superan obstáculos y trazan circuitos para recorrerlos a toda velocidad. Lo importante es elegir una que se adapte a su edad, peso y estatura y usar siempre casco para tener la cabeza bien protegida en caso de caída.

Los patines y patinetes tampoco se quedan atrás. Además te permiten transportarlos de un lado a otro porque ocupan poco y son ligeros.

Si además tenéis la gran suerte de tener un jardín en casa, podéis crear vuestro propio parque colocando columpios, parques infantiles, toboganes… ¡Los peques alucinarán!

El importante que los juegos que elijáis sean resistentes a la lluvia, al sol y al viento. Así estarán siempre en las mejores condiciones y podrán jugar con total seguridad.

No olvides preparar un rinconcito en el jardín para ti, para sentarte tranquilamente a tomar un café y a leer ese libro que empezaste hace tiempo y entre unas cosas y otras no te ha dado tiempo a terminar. Disfruta de esos pequeños momentos de tranquilidad mientras ellos se divierten jugando.

DEPORTE

Si a tus hijos les encanta el deporte, el verano es un momento genial para seguir practicándolo al aire libre. ¡O quizá quieran aprender uno nuevo! Meter unos goles, echar unas canastas, una partida de bolos, una partida de tenis… Además de mantener activo su cuerpo, aprenden a jugar en equipo, desarrollan su confianza y valoran mucho más la naturaleza.

Es importante evitar practicarlo en las horas centrales del día. Mejor hacerlo a primera hora y a última del día, siempre hidratados y protegidos del sol con unas gafas seguras.