Halloween, también para los abuelos

niño-halloween
Hasta que tus hijos te dieron la sorpresa de que seríais abuelos no te habías dado cuenta de que había una verdura que servía para algo más que para hacer crema. Seguro que hasta entonces no supiste que la calabaza tenía otras utilidades, aunque puede, por cierto, que la crema de “ídem” no sea la preferida de los niños.

En Great Moments somos partidarios de que sean los padres los que eduquen y los abuelos los que apoyen en la educación pero sobre todo diviertan a sus nietos. Por eso, os podéis permitir el lujo de darles los caprichos que tengan que ver con la celebración del primer día del mes de noviembre, que todas las civilizaciones tienden a relacionar con los muertos, y si no que se lo digan a los mexicanos y su fiestas llenas de calaveras.

Tú, abuelo, tú abuela, podéis pintaros la cara con ojos negros, con boca negra, como la familia monster; podéis comprar sprays para llenar la casa de telas de araña. Pero no será, seguramente, vuestra mejor opción. Lo más probable es que decidas dedicarles la fiesta a ellos y divertiros a base de bien, con la filosofía de dar miedo al miedo mientras os morís de la risa.

Como el día 1 de noviembre es martes, puede que tus nietos pasen contigo alguno o todos los días de ese fin de semana y el puente. Así que te proponemos varias actividades posibles con ellos:

  • Empezad, lógicamente, con la compra de una gran calabaza en la frutería, lo que tiene un efecto doble, porque así comienzan a aprender de los diferentes tipos de frutas y verduras. En internet hay muchos tutoriales para convertirlas en vuestro objeto decorativo favorito de Halloween. ¿Qué tal un concurso entre todos los nietos para ver quién hace una mejor calavera en su calabaza? Vale el dibujo con un rotulador negro de los de trazo gruesísimo pero los mayores también pueden troquelarla con cuidado y vigilancia.
  • Mientras estáis en modo decoración puedes contarles algo de historia. Tan simple como que eso que ellos creen que es una fiesta de este siglo, ya se celebraba hace 3.000 años. Para ellos, el 1 de noviembre significaba el comienzo del año y con la llegada de la era cristiana su “Samonis” –así se llamaba el día- pasó a ser el día de todos los Santos y de los Difuntos. Y por cierto a los que ya sepan (algo) inglés puedes contarles que Halloween es la contracción de All Hallow’s Eve (Víspera del Día de Todos los Santos).
  • Preparad una merienda a la que puedes invitar a sus padres y demostrarles que los más pequeños también son capaces de hacer algunos de los dulces típicos de ese día, como los huesos de santo o los buñuelos de viento.
  • Y queda el detalle más interesante, y es que vais a recibir a toda la familia vestidos de negro. Y lo mejor: vas a dejar que tus nietos te maquillen, te pinten los ojos muy negros y detalles de “Halloween” en la cara. Las uñas, negras, claro, que un día es un día.
  • Para que la fiesta sea perfecta, podéis conseguir que toda la familia “Halloween” tenga el pelo gris utilizando champú en seco. Bastarán varias pasadas de spray para ello. Eso sí, irá desapareciendo a lo largo de la merienda cena.

Equipo Great Moments

  comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *