Consejos para tener hijos más felices

hijos felices
¿Cuál es la fórmula secreta para lograr que los niños sean más felices? Lo primero que puede venir a la cabeza es darles todo lo que piden, sin embargo, lo único que se consigue es una felicidad momentánea y no una felicidad profunda, la cual solo se logra a través de la enseñanza y del cariño. Los niños son un fiel reflejo de sus progenitores, por ello, es fundamental que se comporten de manera ejemplar para que sus hijos lo aprendan desde sus primeros días de vida. Es fundamental trabajar todas estas cuestiones durante los 6 primeros años de vida que marcarán su futuro comportamiento y sus valores.

Desde Imaginarium os damos algunos consejos para conseguir ese objetivo por el que luchan todos los padres: lograr que sus hijos sean felices.

  • Trabajar su inteligencia emocional. Ayudarles a expresar sus emociones y a identificarlas a través de una comunicación fluida. De esta manera, se le pueden enseñar a gestionar sus emociones y resolver los problemas de la manera más tranquila. Aprender a tolerar la angustia para evitar futuras alteraciones por cúmulo de preocupaciones. Una vez que se le ha mostrado el camino a seguir, hay que dejarles que comiencen a enfrentarse ellos solos a sus problemas.
  • Ser agradecido y optimista. Enseñarles que deben valorar cada pequeña cosa que tienen y no fijarse en lo que les falta.
  • Resaltar sus virtudes y hacerles entender que todos tenemos defectos. Detectar lo positivo y lo negativo para saber cómo trabajar con él.
  • Establecer unas normas. La sociedad funciona a través de unas normas que todos deben cumplir, por ello, es esencial que en casa también se imponga unas reglas para hacer entender a los niños que hay ciertas conductas que son inadmisibles y que su no cumplimiento puede acarrear consecuencias.
  • Fundamental la rutina diaria. Es adecuado establecer una rutina diaria desde que son bebés. De esta manera los niños aprenden ciertos hábitos que les ayuda a lograr pautas de aprendizaje y conducta y conocerán, por ejemplo, los tiempos que ocupa cada actividad y cuándo es el momento adecuado para ello.
  • Jugar juntos: Divertirse juntos es una forma de mejorar la conexión con los padres y generar felicidad a ambas partes, tanto en casa como al aire libre. Aprenderá otras habilidades como compartir con otras personas, mejorará sus habilidades motrices y cognitivas, su autoestima y su creatividad, y todo ello lo relacionará con momentos felices.
  • Evitar la frustración. No es posible conseguir todo lo que uno quiere, esa es la primera lección que debe saber. Todo lleva su tiempo y se necesita tener paciencia. En ocasiones habrá cosas que no se podrán conseguir por diversos motivos, y es donde los padres deben actuar para que valoren lo que tienen y, si es una cuestión viable, que luchen a través de la motivación.
  • Reforzar lo positivo. Señalar con mensajes positivos cada avance que logre o cada actitud buena. Esto mejorará su autoestima y los animará a repetir estos comportamientos.
  • No al estrés. A veces con las prisas los adultos tendemos a estresar a los niños forzándoles a que se den prisa en realizar algunas tareas. Es recomendable levantarse antes, si es necesario, para hacer las actividades de manera más calmada, y por tanto, conseguir comenzar el día con una sonrisa.
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