Cómo los abuelos influyen en la felicidad de sus nietos

La tablet ha sustituido al tiempo en familia. Marian Rojas-Estapé y Charo Izquierdo nos cuentan cómo esto puede llegar a ser nocivo para nuestros niños.

El pasado 16 de diciembre tuvimos en nuestra tienda de Serrano (Madrid) una charla para Súper-abuelos sobre “Cómo los abuelos influyen en la felicidad de sus nietos”, donde intervinieron Marian Rojas-Estapé, psiquiatra por la Universidad de Navarra y Charo Izquierdo, periodista. Si no pudisteis asistir, aquí os dejamos un resumen.

Abuelos y nietos se complementan

Los nietos reciben mucha ternura y los abuelos ilusión de relacionarse con ellos. En un experimento en USA, donde se crearon guarderías en residencias de ancianos, se ha observado un cambio en el desarrollo emocional de los niños y una mejoría en el estado físico y anímico de la gente mayor. Más información: aquí.

En los abuelos surge un tema precioso: la ternura. Nos hacemos mayores cuando sustituimos las ilusiones por los recuerdos. Y los nietos son los que dan ilusión y enternecen a los abuelos. Una vez que ha soltado la responsabilidad de educar a los hijos, se relajan y desean sentirse cómplices de sus nietos y comparten secretos con los que establecen un vínculo especial, de confianza.

Los abuelos no tienen el papel de responsabilidad de educar y si de mimar y regalar. Los nietos lo perciben y disfrutan de ellos. Pero el mayor regalo que los abuelos pueden hacer en las Navidades a sus nietos es transmitir valores de amor, de generosidad…, acordarse de las personas que están solas o no tienen nada.

Otro factor fundamental es la capacidad de los abuelos de contar historias familiares, historias llenas de sabiduría que alimentan la imaginación de los pequeños. La Navidad es una época en la que nos acordamos de todos y una propuesta sería elegir un regalo para los que no tienen. Poder transmitir valores es lo más bonito que podemos hacer en Navidad.

La importancia de un buen desarrollo emocional para el futuro aprendizaje

Los niños que más afecto reciben, en un ambiente sano y no sobreprotector, en el futuro se enfrentaran mejor a los miedos, fobias y ansiedad, pues el afecto refuerza emocionalmente su cerebro.

Así que en una sociedad donde los padres trabajan, los abuelos pueden cubrir el amor que necesitan los nietos. Los abuelos enseñan a querer: percibir amor, enseñar amor, enseñar a amar.

Hablamos de “alexitimia” cuando las personas son incapaces de expresar sus emociones y que tienen dificultad a la hora de dar cariño. Muchas veces el origen proviene de falta de expresion de afecto en el ámbito familiar en la infancia.

La relación de los padres afecta de forma directa al desarrollo emocional y mental del niño. Es muy recomendable que los padres hablen bien de los familiares y, sobre todo, de los abuelos. Y enseñar que todo acto de amor, de generosidad, causa felicidad.

En nuestra sociedad se está sustituyendo el tiempo de dar amor por tiempo con las pantallas. Las relaciones, las emociones, las experiencias vitales, el cariño… Muchos padres sustituyen estos momentos por las tablets, y esto no funciona, hasta el punto de afectar negativamente a la inteligencia emocional.

Cuando a los padres les falta tiempo para estar con los niños se recomienda que estos pasen tiempo con los abuelos para recibir mimos y cariño, en vez de estar dos horas frente al ordenador.

Retrasar las pantallas lo máximo posible

Hoy en día las tablets han sustituido a las relaciones familiares, sociales y personales de forma importante. Cada vez observamos más casos de niños y jóvenes que pasan excesivo tiempo delante de la pantalla.

Existen múltiples estudios que alertan sobre el efecto nocivo de una exposición temprana a las pantallas sobre la atención, concentración, y a la larga inteligencia emocional.

Dado que empieza a haber niños adictos al mundo digital, cuanto más tarde se ponga una tablet en sus manos, mejor. Entre los 8 y 10 años es la edad ideal. Los videos se pueden ver a partir de los 6-7 años pero siempre con control y vigilancia, durante un tiempo máximo de 20 minutos.

El aprendizaje requiere usar la memoria y el esfuerzo

No todos son inconvenientes y  problemas en las tablets. Para las comunicaciones, es una herramienta muy buena. Pero para el aprendizaje, se trata de un experimento complejo y necesita de control y medida.

Se está observando que no mejora el rendimiento y el estudio. La escritura a mano, por ejemplo, no tiene los mismo efectos que teclear, mejora ciertos aspectos del desarrollo intelectual.  Sea como fuera hay que fomentar la lectura en los jóvenes. La lectura es a la mente, al cerebro, lo que el ejercicio físico es al cuerpo (Dr. Enrique Rojas).

Una de las mayores especialistas actuales es la escritora canadiense Catherine L. Ecuyer quien explica qué pasa en el cerebro con el aprendizaje digital y con el aprendizaje tradicional. En su libro, “Educar en el asombro”, explica una anécdota de un abuelo que lleva a su nieto a la cima de una montaña, y éste le dice a su abuelo: ¿Me has traído hasta aquí para ver la pantalla de Windows?

La memoria requiere esfuerzo, y por eso es mucho más fácil usar las tablets. Eso genera poca tolerancia a la frustración ante el esfuerzo. Y el aprendizaje requiere capacidad de espera y paciencia, constancia.

Estamos en la cultura del ya, de lo quiero ahora mismo. Hay que trabajar la voluntad, la capacidad de posponer la recompensa.  Una persona que tiene trabajado el orden, la constancia y la voluntad, llega más lejos en la vida que una persona inteligente.

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