Cómo preparar a tu hijo para la llegada de un hermanito

El segundo embarazo siempre es muy diferente al primero, tanto a nivel físico como emocional. Tenemos menos dudas que con el primero, pero también hay alguna nueva, como por ejemplo ¿cómo se tomará el primogénito eso de dejar de ser hijo único? En este post te damos algunos consejos para tratar con tu hijo la llegada de un hermanito.

La llegada de un segundo hijo nos cambia mucho la vida, por eso, antes de que nazca el nuevo miembro de la familia podemos ir anticipando a nuestro peque lo divertido que será tener un hermanito. Debemos hacérselo ver como algo bueno desde el principio, la actitud de ¡cuantos más mejor! será muy positiva.

Además, es importante minimizar los cambios que se puedan dar con la llegada del nuevo miembro de la familia. Por ejemplo, no es positivo que de repente seamos muy insistentes en que tiene que compartir porque cuando llegue el nuevo hermanito tendrá que hacerlo. Deberemos tratar este tipo de cambios progresivamente, sin que el niño los relacione con la llegada del bebé.

Una vez que haya nacido el bebé hay otras cositas que podemos hacer para evitar los celos del mayor y que la relación entre los hermanos sea lo más armoniosa posible.

  • Hazle partícipe. Déjale que elija algo de ropita para el bebé o que te “ayude” mientras le bañas.
  • Permítele que pase tiempo con su hermanito, corrigiendo con cariño sus excesivas muestras de amor. Si abraza fuerte al bebé y le hace llorar no le riñas, que te ayude a calmarle mientras le explicas que hay que tratar al chiquitín con delicadeza. Pero claro, poniendo límites, si se repite la misma situación o las molestias al bebé son excesivas, debemos explicarle con firmeza que no se está portando bien y lo mal que lo pasa el bebé en esas situaciones.
  • Háblale de cuando él o ella era un bebé, no debe olvidar que todas esas atenciones que está recibiendo el bebé los recibió también en su día. Además le gustará que le cuentes las diferencias y similitudes entre él y el hermanito: si uno dormía más que el otro, si tienen un lunar en el mismo sitio…
  • Dedícale tiempo en exclusiva. El niño necesita disfrutar de tiempo con su papá y su mamá como hacía hasta ahora. Al principio mamá pasará mucho tiempo con el nuevo bebé, así que puede ser un buen momento para que papá pase más tiempo con el hijo mayor, realizando actividades “de mayores” en las que el bebé todavía no puede participar. Así verá que ser más mayor tienes sus ventajas 😉
  • Pide a familiares y amigos que no se centren en el bebé cuando os visiten, que dediquen también atenciones al hermanito mayor. Esto que es tan lógico para nosotros, a veces no lo es tanto para los demás.
  • No des importancia a sus llamadas de atención. Las regresiones a su etapa de bebé son habituales, si por ejemplo te pide el chupete después de años sin usarlo se lo puedes dar sin problemas, lo más normal es que pronto se dé cuenta de que ya no le gusta el chupete. En cambio si le reñimos hará más hincapié en imitar al nuevo bebé.
  • Anímale a expresar sus sentimientos hacia el bebé. Como en todo, la comunicación es fundamental.

Y siempre podéis aprender de vuestra propia experiencia si tenéis hermanos. Si tienes algún hermano pequeño es probable que recuerdes cómo te sentiste cuando nació (a no ser que fueras muy pequeño) y durante vuestra infancia, esto te ayudará a entender cómo se siente el que a partir de ahora será tu hijo o hija mayor. Y si tienes hermanos mayores podrás recordar su actitud hacia ti y así prever un poco las posibles reacciones del mayor.

Ante todo cariño y ¡mucha paciencia!, él es el primero que lo pasa mal con los sentimientos encontrados que siente ante el cambio más grande de su vida 🙂