¿Qué necesitamos?

  • cartón duro
  • papel crespón (en este caso negro, amarillo y blanco)
  • cartulina negra
  • cuerda
  • cúter
  • tijeras
  • lápiz
  • pegamento

Cómo se hace

Empezaremos dibujando la forma que queramos (en este caso de abeja) sobre el cartón y recortándola. Usando esa silueta como guía dibujaremos otra igual y la recortamos también.

Cortamos la cartulina en una tira de 20 cm de ancho. A los lados cortaremos flecos de unos 5 cm.

Esta tira de cartulina servirá para unir las dos siluetas de la abeja, doblando los flecos de la cartulina y pegándolos al cartón. Si el pegamento no es suficiente podéis usar cinta de carrocero, que no se verá una vez que hayáis decorado la piñata. Hay que dejar una parte sin rodear con cartulina para poder meter los caramelos una vez terminada la piñata. En nuestro caso ha sido la parte del aguijón de la abeja, pero dependiendo de la forma de vuestra piñata puede ser en la parte de arriba.

A continuación recortaremos un hueco en la parte de abajo por dónde luego saldrán las chucherías o regalitos que metamos.

Recortamos un trozo de papel crespón suficiente para tapar ese agujero. Le hacemos agujeritos y metemos trocitos de cuerda, atando el extremo que irá dentro de la piñata. Lo pegamos tapando el hueco.

Cogemos tiras de papel crespón y las cortamos en flecos. Los pegamos en la abeja de abajo hacia arriba, superponiendo cada tira a la anterior.

Una vez esté toda la piñata cubierta de flecos recortaremos los ojos, la boca y las antenas en cartulina y se los pegamos.

Para acabar le pondremos un trocito de cuerda arriba que nos permitirá colgarla.