Ingredientes

Para el bizcocho:

  • 200 gr de chocolate negro
  • Medio litro de agua
  • 6 huevos
  • 500 gr de azúcar moreno
  • 250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 300 gr de harina de repostería
  • 50 gr de cacao en polvo (amargo)
  • Un sobre de levadura en polvo

Para la crema:

  • 250 gr de queso crema
  • 250 gr de crema de cacao
  • 50 gr de azúcar glass

Para decorar:

  • Lenguas de gominola marrones
  • Bolitas de azúcar doradas
  • Monedas de chocolate
  • Algún collar o pulsera de caramelos
  • Galletas para triturar, a modo de arena

Preparación

En primer lugar ponemos a precalentar el horno a 160ºC. Mezclamos la harina con la levadura y el cacao en polvo.

Troceamos el chocolate y lo ponemos a calentar en un cazo junto con el agua a fuego muy suave para que se vaya derritiendo despacio (el agua no debe hervir). Hay que ir removiéndolo y vigilándolo para que no se queme.

En un bol grande ponemos la mantequilla -que tiene que estar blandita- con el azúcar y vamos mezclando bien con las varillas eléctricas. A continuación añadimos uno a uno los huevos. Cuando tengamos una mezcla homogénea, incorporamos (tamizando con un colador) la mezcla de harina, levadura y cacao. Seguimos batiendo.

Para acabar la masa añadimos la “sopa de chocolate derretido”, batiendo hasta que queden todos los ingredientes integrados. Vertemos la masa en un molde alargado (que será la tapa de nuestro cofre) y en una bandeja  para horno (de donde cortaremos rectángulos para hacer las capas de bizcocho de la base de la tarta). Para evitar que se pegue engrasaremos el molde y cubriremos con papel para horno la bandeja. Horneamos a 160ºC durante unos 40-50 minutos. Antes de sacarlo lo pincharemos con un pallillo, y si sale seco es que está hecho.

Una vez que tengamos los bizcochos listos, haremos la cobertura mezclando la crema de queso con la crema de cacao y el azúcar glass.

Y ahora nos toca ya montar la tarta: en un plato grande ponemos un rectángulo de bizcocho, una capa de la crema de chocolate que hemos hecho, otro rectángulo de bizcocho, crema de nuevo y una última capa de bizcocho. Después pondremos encima el bizcocho que hará de tapa y cubrimos toda la tarta con crema de chocolate, dejándolo lo más liso posible.

Rodeamos “el cofre” con galleta picada, a modo de arena de playa y metemos la tarta 15 minutos a la nevera para que la crema se solidifique un poco y podamos trabajar mejor.

Y ya sólo nos falta abrir un poco la tapa con ayuda de una espátula e ir metiendo monedas de chocolate y “joyas” de caramelo. Y para acabar de decorar nuestro cofre pondremos dos lenguas de gato a modo de correas, con bolitas doradas al lado como si fueran los remaches.