¿Cómo juega el niño con ocho años?

¿Tu chiquitín (que ya no lo es tanto) va a cumplir 8 años? ¡Cómo pasa el tiempo! Te explicamos cómo es el niño a esta edad y cuáles serán sus intereses y juegos favoritos.

¿CÓMO ES EL NIÑO A ESTA EDAD?

Desarrollo físico y motriz

Con ocho años tu peque seguirá un crecimiento constante, sin grandes cambios físicos. En algunos niños parece que sus brazos y piernas son demasiado largos en relación al resto del cuerpo pero esto es normal, ya les queda menos para el famoso “estirón” que se producirá en pocos años.

Veremos una gran mejora en su coordinación y otras habilidades motrices, por lo que es perfectamente capaz de practicar cualquier deporte y es probable que hasta lo haga mejor que muchos adultos 😉

Seguirá perdiendo de media cuatro dientes de leche al año, que se irán reemplazando por los definitivos.

Desarrollo social y emocional

Su camino hacia la sociabilidad ha despegado por completo, los padres ya no somos su único apoyo y de hecho puede que empiece a cuestionar algunas de nuestras decisiones, ante lo que debemos permanecer firmes pero intentando -en la medida de lo posible- razonar con el niño y explicarle por qué hacemos las cosas de una forma u otra, ya que esto le ayudará a aprender a tomar decisiones. Aunque está claro que a veces no hay forma de razonar con ellos.

Sus amigos son cada vez más importantes y será a partir de ahora cuando se empiecen a formar sus verdaderas amistades, esas que recordará durante toda su vida aunque no se mantengan cuando sea un adulto.

También es probable que empiece a compararse con otros niños, por ejemplo que se queje porque no le dejamos ver un programa que a algún amigo le permiten ver. Debemos hacerle entender que cada familia tiene sus normas y el clásico “¿si Menganito se tira por un puente tú también te tiras?” seguro que no faltará 😉

El niño a esta edad sigue siendo atrevido a la hora de hacer cosas nuevas, no obstante puede que a veces muestre miedo al fracaso, que deberemos trabajar con él para fomentar la seguridad en sí mismo.

Desarrollo cognitivo

En esta etapa las responsabilidades escolares del niño aumentan, por lo que debemos asegurarnos que sus hábitos de estudio son los adecuados y de que puede con toda la carga de trabajo.

La lectura le ayudará a expresarse mejor de forma oral y escrita, siendo un factor fundamental a la hora de evitar faltas de ortografía. Por ello y muchos más motivos, debemos fomentar la lectura por placer en nuestros niños. Eso sí, sin presionarles para no provocar el efecto contrario. A esta edad le interesa todo lo que ocurre fuera de casa: conocer el pasado, el espacio, la naturaleza… así que podemos aprovechar esta curiosidad para “colar” en su biblioteca libros relacionados con sus innumerables preguntas.

Ya diferencia lo que está bien de lo que está mal y de hecho se sentirá culpable si hace algo que sabe que no es correcto. En esta etapa el niño ya no exterioriza todo lo que se le pasa por la cabeza, empezarán los secretos y las mentiras conscientes.

Su capacidad de concentración es muy alta e intentarán resolver los problemas por su cuenta antes de pedir ayuda a un adulto.

En esta etapa el niño es muy impaciente y detesta tener que esforzarse para obtener una recompensa que no sea a corto plazo. En este sentido los padres jugamos un papel fundamental, no debemos darles siempre lo que quieren y cuando ellos lo piden, y el mejor (o peor, según se mire) ejemplo es el de darles la tablet o el móvil durante los momentos de aburrimiento, a veces es bueno saber esperar y aburrirse.

Los niños a esta edad deben dormir entre 9 y 12 horas diarias de media.

Los juegos y juguetes que más le gustan

A los ocho años disfrutan muchísimo con juegos y experimentos que les permiten descubrir la naturaleza y el funcionamiento de las cosas. La tecnología en general es algo apasiona a la mayoría de niños a esta edad, así que robots y drones tienen el éxito asegurado.

Por supuesto las actividades deportivas les encantan y son cada vez más competitivos, esforzándose por ganar.

A esta edad es probable que se despierte en el niño un gran interés por la música y empezará a definir sus gustos musicales. También es habitual que desarrolle el gusto por la fotografía, que le permite mostrar su visión del mundo.

No obstante, lo mejor sin duda es observar al niño o incluso preguntarle, ya que a esta edad ya tiene muy claro lo que le gusta y lo que no. Unos son más tecnológicos, otros más deportistas, otros más creativos y están los que aún disfrutan con sus muñecos ¡cada niño es un mundo!