¿Cómo juega el niño con cinco años?

Tu chiquitín ya ha llegado a los cinco años ¡y parece que fue ayer cuando era un tierno bebé que no podía ni levantar la cabeza! Y es que el tiempo pasa volando, pero no nos pongamos nostálgicos que ésta es una etapa chulísima, con muchas risas y aventuras por venir. Os contamos cómo es el desarrollo del niño a los cinco años y cuáles son los juegos con los que más disfruta a esta edad. Aunque ya sabéis que cada niño es un mundo ;)

¿CÓMO ES EL NIÑO A ESTA EDAD?

Desarrollo físico y motriz

El peque a esta edad ya tiene la psicomotricidad gruesa prácticamente desarrollada, aunque en algunas actividades continúe siendo un poco torpe. Su equilibrio y agilidad han mejorado mucho y cuando baila sigue mejor el ritmo de la música.

También notaremos un avance en su psicomotricidad fina, pudiendo recortar, pegar y pintar “sin salirse”. Sin embargo aún le cuesta un poco dibujar con el lápiz, aunque sus trazos van mejorando cada vez más. Tiene más precisión a la hora de utilizar herramientas.

Además la lateralidad del niño ya está definida, es decir, ya sabremos si es zurdo o diestro.

Vuelve a jugar

Desarrollo social y emocional

La principal característica del niño a esta edad es la independencia, ya no necesita estar constantemente con uno de sus padres.  Buscará relacionarse con otras personas  para poner en práctica sus habilidades comunicativas. Llegados a este punto es importante explicarle que hay que seguir ciertas normas al hablar con desconocidos.

Para el peque a partir de cinco años es muy importante la relación con los otros niños. Querrá sentirse parte del grupo y pertenecer a él, ya que a esta edad comienza a hacer verdaderos amigos.

El egocentrismo que predominaba hasta ahora va desapareciendo y el niño ya puede ponerse en el lugar de los demás y entender otros puntos de vista. Empieza a comprender nociones como la justicia y los valores sociales por lo que ya es capaz de seguir reglas, de ser más respetuoso con los demás, de compartir sus juguetes y se preocupa si ve a alguien triste.

Por otra parte es capaz de expresar y regular sus emociones frente a los demás, como por ejemplo frenando sus ganas de llorar si está delante de desconocidos.

Desarrollo cognitivo

A esta edad intenta leer y escribir sus primeras palabras. Su vocabulario es muy amplio y vocaliza perfectamente. Su forma de hablar es como la de un adulto, combina frases y responde de forma concreta a lo que se le pregunta.

Empieza a comprender la diferencia entre lo real y lo imaginario y que los juegos tienen reglas que hay que cumplir.

Su curiosidad se despierta aún más y necesita saberlo todo y explicarlo por sí mismo. Ya conoce todas las partes externas de su cuerpo y muestra interés en algunas internas como el cerebro o el corazón. También es probable que quiera saber de dónde vienen los bebés, un tema que puede resultar un poco incómodo a algunos adultos, pero es importante abordarlo con naturalidad para no crear tabúes. Lo ideal es responderle con la información básica, sin explicar más de lo que pregunte el niño. Por ejemplo primero le podemos contar que el bebé crece en la barriguita de mamá hasta que está listo para salir y si después pregunta que cómo ha llegado el bebé hasta ahí pues le podemos decir que papá le puso una semillita, etc.

Para su correcto desarrollo un niño de esta edad debería dormir entre 10 y 11 horas de media al día.

Los juegos y juguetes que más le gustan

Está aprendiendo muchas cosas nuevas y le gustará poner en práctica todos sus avances con juegos de letras y números, pizarras, juegos de lógica…

Los juegos de mesa le ayudan a entender sus reglas y la relación causa-efecto y además le encantan, porque con estos juegos pasaréis unos ratitos muy divertidos en familia.

Le apasionarán todas aquellas actividades que se desarrollan con más niños como jugar al balón, al tenis, montar en bici y cantar y bailar al son de la música. Ya tiene la capacidad necesaria para concentrarse y disfrutar tocando instrumentos musicales.

Y por supuesto todavía seguiremos con los juegos de imitación: profesiones, papás y mamás, mascotas de juguete…

Está claro que las pantallas también formarán parte de su tiempo de juego, pero debemos limitar su uso y fomentar los juegos que les hacen soñar, descubrir, sentir, compartir, en resumen, los juegos que les hacen crecer.