10 cosas que nunca debes olvidar si expones a tu bebé al sol

Hoy te explicamos 10 consejos para proteger a tu bebé del sol.

El verano nos brinda multitud de posibilidades para disfrutar con nuestros peques. Podemos echar largas siestas, darnos un baño refrescante, descubrir el placer de los chapoteos, incluso disfrutar viendo como nuestro bebé toca la arena por primera vez. ¿Pero qué pasa con el sol?

La exposición al sol es beneficiosa tanto para nosotros como para nuestros bebés. Sentir el sol en nuestra piel no sólo nos proporciona un bonito broceado sino que también estimula la vitamina D de nuestro cuerpo, favorece la circulación y sirve de tratamiento para algunos problemas de la piel.

Si sois nuevos papás (y para los que no son tan nuevos también sirve) la salud de vuestro bebé seguramente es una de las cosas que más os preocupa, y seguro que cada día recibís multitud de consejos de qué hacer y qué no hacer con vuestro bebé, ¿a que sí?

En eso no os podemos ayudar, seguro que os van a decir por qué tu  bebé no duerme seguido o cómo hacer para superar los cólicos. Pero sí que os podemos dar unas reglas de oro para saber qué hacer (o no) si tenéis pensado llevar a vuestro pequeñín a la playa ahora que se acerca el calorcito.

La sobreexposición del sol en nuestros peques (y en nosotros mismos) puede causar problemas graves de salud. Las quemaduras de sol durante la infancia aumentan las posibilidades de tener cáncer en la vida adulta.

Pero, tranquilos, no hay por qué alarmarse, siguiendo estas pequeñas reglas podremos disfrutar del sol veraniego con nuestro bebé sin temor a nada.

Consejos para proteger a los niños del sol

  1. No expongas a tu bebé al sol antes de los 36 meses

Los bebés menores de 36 meses no responden bien a la exposición al sol. Su piel aún es muy delicada por lo que tampoco debemos usar fotoprotectores en ellos. Así que, te recomendamos que hasta esa edad, la exposición al sol de tu bebé sea muy limitada.

  1. No vistas a tu bebé en exceso

Recuerda, si tú tienes calor, tu bebé también lo tendrá.  Evita cargarle con capas y capas de ropa porque al final lo que conseguirás es que se sienta muy incómodo. Lo mejor es que le vistas con ropa ligerita de lino y algodón para que vaya cómodo y fresquito.

  1. Usa sombrillas, gorros y gafas de sol

Si tu bebé y tú salís de paseo, recuerda llevar una sombrilla, cubrir la cabeza de tu bebé con un gorro y proteger sus ojos de las radiaciones solares con gafas especiales para bebés que tengan 100% protección UVA y UVB.

  1. Utiliza un fotoprotector alto específico para niños

Los peques están siempre en movimiento, además con el calor sudan, se mojan… y necesitan un protector solar que sea resistente a todas estas cosas. Aun así deberemos aplicar el protector solar cada dos horas y después de cada baño y tendremos que asegurarnos que el protector que usamos es siempre de SPF superior a 50. ¡Ojo! No hay que usar los fotoprotectores que nos hayan sobrado del año anterior, éstos también caducan y pierden sus propiedades.

  1. La sombra será nuestra mejor amiga este verano

Intenta mantener a tu bebé a la sombra siempre que sea posible, utiliza una sombrilla o resguárdate bajo la sombra de los árboles. Tu peque agradecerá esa tregua de sol y seguro que tú también.

  1. Mantén a tu bebé hidratado

Con el calor todos nos deshidratamos mucho más, sobretodo nuestros bebés. Tu bebé necesitará más líquidos que de costumbre. Recuerda llevar siempre una botella de agua contigo.

  1. Utiliza una mosquitera para el carrito de tu bebé

Un pañuelo ligero puede servirte de mosquitera cuando lo necesites, tu bebé lo agradecerá.

  1. Evita el sol en las horas centrales del día

El sol es especialmente fuerte a mediodía y a primera hora de la tarde por lo que debemos evitar exponer a nuestro bebé al sol durante esas horas. Aprovecha para que tu peque descanse o se divierta jugando en un lugar protegido del sol.

  1. Refréscate con tu bebé

Puedes hacerte con una piscina hinchable para poder refrescaros en los días más calurosos del verano. A tu peque le encantará chapotear y pasaréis un rato muy divertido. Pero no olvides que el bebé tiene que estar siempre bajo la vigilancia de un adulto.

  1. Enseña a tu peque la necesidad de protegerse del sol

La mejor forma de que tu peque se conciencie de la necesidad de protegerse del sol es educándole desde pequeño. Para ello, actúa de manera que pueda copiar tu ejemplo. Para que él se proteja del sol debe ver que los adultos nos lo tomamos como algo muy importante.