Una moto a la medida de los más peques

Si hay un juguete que proporciona diversión, libertad y felicidad a las criaturas, ese es la moto correpasillos sin pedales.

Todavía recuerdo cuando solo era mamá de un bebé, inquieto y ávido por explorar el mundo. Su primera moto correpasillos llegó por casualidad, sin mediar cumpleaños, reyes magos o celebración alguna. Solo porque éramos primerizos, su papá la vio en el escaparate de Imaginarium y pensó en lo mucho que le gustaría a nuestro peque.

¡Y menudo éxito! Desde entonces, rara vez salíamos a la calle sin su moto. Su cara de auténtica explosión de felicidad era la prueba del éxito de la compra de su moto.

Luego vino su hermana y claro, llegó un momento en el que ya caminaba con soltura y miraba con ojos golosos la moto de su hermano. Y no dudamos en que ella tuviera la suya propia, que disfrutó aún más que su hermano. Porque si pensabas que este es un juguete más para niño, ¡todo lo contrario! Los juguetes no entienden de género, las niñas y los niños quieren, pueden y deben jugar y disfrutar cualquier tipo de juguete, olvidando los estereotipos de género.

Ahora tengo a otro pequeñuelo en edad de corretear por el mundo. Ávido aventurero, fiel seguidor del ejemplo de sus hermanos mayores, no teme a nada y adora descubrir nuevas experiencias por sus propios medios. Ya es el momento de que él también disfrute del mejor juguete, como sus hermanos. Mi pequeño tiene una motricidad asombrosa así que no dudamos de que ya tiene edad para manejarse con seguridad y soltura con su moto.

Nos encanta la moto correpasillos Neo principalmente por su ergonomía y su estabilidad. Son dos puntos claves a la hora de elegir este tipo de juguetes Y en este aspecto, la moto sin pedales NEO para mi es la mejor opción.

Mi bebé puede subirse a ella fácilmente, sin ayuda, a pesar de que no es demasiado alto. El asiento es firme y la moto muy estable, por lo que eliminado el “miedo a lo desconocido” de la primera vez, se sube a ella totalmente seguro.

Las empuñaduras son de gomaespuma, muy suave para las manos de los peques y no haya fricción a la hora de agarrarlos y corretear con la moto.

Las ruedas son anchas, no hacen ruido y dan una estabilidad absoluta a la moto. Esto es importantísimo ya que reduce muchísimo las posibilidades de caída. Y ruedan muy bien, sin atascarse, así la superficie sea arena, cesped o pavimento.

Estamos pasando el verano en Edimburgo y nos la hemos traído para que mi pequeño pueda disfrutar de su moto, sin límites. Hay unos paisajes maravilloso, tenemos entorno, naturaleza y zonas verdes para correr y disfrutar en total libertad, es un lujazo poder disfrutar de actividades al aire libre a pie de casa.

Así que ahora no hay quien baje a mi bebé de la moto Neo, tanto si nos vamos al jardín botánico como a alguno de los maravillosos parques de Edimburgo o a pasear por la playa o a visitar castillos.

Siempre que me preguntan si recomiendo este tipo de juguetes a las criaturas que ya se manejan caminando con soltura, lo digo sin lugar a dudas, ¡ni te lo pienses! Porque con el uso que mis hijos han dado y seguirán dando a sus motos, ha sido sin duda el juguete más usado, gastado y amortizado.