Un encajable diferente que además estimula el gateo

Hoy os contamos cómo con un juego de pelotas encajables el bebé juega, aprende y, además, ¡gatea!

Un día, de repente y como por arte de magia, tu hijo se da la vuelta solito mientras le cambias el pañal. Al poco tiempo de esto, y casi sin que te des cuenta, tu bebé comienza a gatear. Posiblemente cuando esto ocurra ya habrá cumplido los seis o siete meses o estará a punto de hacerlo, y será entonces cuando tomes conciencia real de que esto ya no hay quien lo pare.

Lo vivimos en su momento con Mara, que está a punto de cumplir los cuatro años, y lo acabamos de revivir con Leo que ya ha comenzado a regalarnos esos primeros avances efímeros que, lejos de ser insignificantes, son un todo. Y es aquí donde el juego de pelotas encajables de Imaginarium nos ha enamorado porque no solo vemos que estimula la psicomotricidad sino también el gateo.

Y es que, si bien los juegos de encajar piezas suelen basarse en distintas formas geométricas, y están fabricados de materiales mucho más duros, el Meteorite Ball Baby Fitness se sale de la norma gracias a que, por un lado, es mucho más blandito y agradable al tacto, y, por otro, se basa únicamente en pelotas (seis, para ser exactos) presentando menor dificultad.

Cada una de las pelotas tiene una textura, un motivo y un color diferente pero todas tienen el mismo tamaño por lo que pueden ser encajadas en cualquiera de las hendiduras del meteorito. Esto lo hace mucho más sencillo para un bebé que comienza a descubrir el mundo porque a los seis meses, no os voy a mentir, el mayor afán que va a tener va a ser metérselas en la boca. Al menos al principio.

Y digo “al principio” porque sorprendentemente Leo se ha animado enseguida a atrapar las pelotas que se van desprendiendo del meteorito. Da igual lo lejos que lleguen cuando las golpea y salen rodando, él se dirige hacia ellas gateando entusiasmado para capturarlas y, como no, testarlas a golpe de lametazo.

La siguiente parte del juego estamos seguros de que será encajar y desencajar las pelotas en el meteorito, continuando así con el desarrollo de la psicomotricidad que ya se inició en el momento en el que las cogió con sus propias manos. Hasta entonces disfrutaremos de este pequeño gran hito que es el del gateo; un hito tan breve como su etapa bebé.

Diana Oliver de Marujismo.com