Cómo dormir al bebé recién nacido

Cuando tenemos un bebé pequeñito en casa una de las cosas que más nos preocupan es cómo conseguir que duerma el mayor número de horas seguidas posible. Os contamos algunos consejitos que os pueden ayudar a dormir al bebé.

Al llegar con nuestro recién nacido a casa nos invade una sensación extraña de ¿y ahora qué? Surgen mil dudas y nuestra vida, que a simple vista puede parecer similar a la de antes, ha dado un cambio que nunca hubiéramos imaginado. Una de esas cosas que cambiarán radicalmente es eso de dormir -sí, esto ya lo sabíamos, pero una cosa es que te lo cuenten o tratar de imaginártelo y otra cosa es vivirlo-.

La pequeña criatura que acaba de llegar a casa se despierta llorando constantemente por múltiples causas, muchas de ellas irremediables, o mejor dicho remediables, vamos que te tienes que levantar y darle de comer/cambiarle el pañal/etc. Sin embargo hay veces que el  pequeñín se despierta de su plácido sueño sin causa “física”, simplemente algo de repente hace que no se sienta a gusto y se despierta. Puede que le cojamos en brazos y voilà, sólo necesitaba el contacto de su madre o de su padre, oír tu voz, sentir tu calor, el sonido de tu corazón…

Pero hay veces que parece que el bebé no se vaya a dormir nunca más en la vida y te imaginas dentro de dos días con ojeras hasta las rodillas y llorando tú más que el niño. Es prácticamente inevitable que tengamos esa sensación en algún momento cuando tenemos un bebé recién nacido en casa – a no ser que seas de esos afortunados con bebés que duermen como troncos, si es así, enhorabuena-. Sin embargo podemos seguir una serie de trucos para intentar mejorar el sueño de nuestro bebé.

Lo más importante es establecer una rutina que nos ayudará a crear buenos hábitos de sueño. Esta rutina puede empezar con el momento del baño, que podemos seguir de un masajito. Además está comprobado que la mejor hora para dormir al bebé es entre las 19 y las 21:30 horas. Si intentamos dormir al bebé más tarde puede que esté ya demasiado cansado y en estos casos pueden pasar dos cosas: que caiga rendido o que su cuerpo haya generado adrenalina para aguantar despierto y en este caso nos resultará prácticamente imposible dormirle hasta pasada una hora, cuando desaparezcan los efectos de la adrenalina.

A la hora de dormirle puedes cantarle una nana o contarle un cuento, ya que oír tu voz le relaja. También son muy efectivos los sonidos blancos que son sonidos constantes que relajan al bebé. Sí, es un rollo poner la lavadora a la hora de acostarse o encender el secador, por eso, ya existen productos para el bebé que reproducen esos sonidos. Por ejemplo, en Imaginarium hay una versión de nuestro icono KicoNico, Kiconico Sweet Sound, que ya tiene incorporados estos sonidos blancos y además puedes ponerlo en la cunita o el carrito agarrado por las manitas con su velcro. Reproduce latidos del corazón, cascadas, sonidos de la naturaleza, canciones de cuna… y como tiene temporizados, se apaga automáticamente ¡en 10 minutos!

Y vosotros, ¿qué truquitos tenéis para dormir al bebé? ¿Habéis probado con sonidos blancos?