El mundo es más grande cuando lo descubrimos juntos

Tal y como dice el dicho “la primavera, la sangre altera”.

Es normal notar un aumento de energía durante el cambio estacional, el aumento paulatino de horas de sol, hace que nuestro cerebro segregue más serotonina, sustancia relacionada con los estados de ánimo positivos.

Os daréis cuenta de que la llegada de la primavera puede provocar falta de sueño y apetito, aunque esto ocurra, el peque necesita comer más, puesto que al estar más activos, necesitamos consumir de nuevo todos los nutrientes que hemos gastado de más.

Además, la luz del sol tiene en nuestro cerebro un efecto regulador de los ciclos de sueño y vigilia a través de una sustancia denominada melatonina. Al alargarse los días nos sentimos con más energía y con más ánimo para realizar un mayor número de actividades y necesitamos menos horas de sueño para sentirnos descansados. Pero aunque se sientan descansados, los niños necesitan dormir para asentar mejor lo aprendido durante el día, es fundamental.

¿Cómo podemos aprovechar para canalizar toda esa energía del niño, y que en vez de perjudicarle, le beneficie?

Para muchos bebés, el mundo exterior contiene estímulos completamente nuevos para ellos, y la riqueza de sensaciones que provoca la primavera hace que sus sentidos exploten.

Las horas de luz nos impulsan a hacer más cosas y salir al exterior, aprovechando los ansiados rayos de calor que nos han sido privados durante el invierno. Es una época perfecta para conocer y desarrollar los sentidos de nuestro peque.

Y vosotros, padres, les podéis acompañar en el proceso: adecuando el lenguaje (“mira qué bonito”) intensificando las situaciones (“cuantos colores”) y poniéndoos a su nivel (agacharos en la hierba para mirar las cosas desde la misma perspectiva).

De esta manera llegaréis a emocionaros juntos de todo ese mundo que le queda por descubrir.

Los sentidos y la primavera:

👂 El oído es el primer sentido que desarrolla el bebé, ya que desde el segundo trimestre de gestación distingue la voz de su madre.

Aprovechando una excursión al campo o al parque, podemos utilizar el entorno para descubrir un montón de sonidos.

👀 La vista, excepto los primeros meses de vida, es el sentido más desarrollado en todos los niños.

Podemos aprovechar la primavera para conocer todos los nuevos colores de la estación. Este sentido conecta con el resto de sentidos proporcionándoles un conocimiento explícito de los objetos y elementos

👃 El olfato es uno de los que más les cuesta a los niños, incluso es fácil encontrarse con niños que apenas distinguen los olores.

Los olores de las distintas flores que crecerán durante la estación es la ocasión perfecta.

🖐 El tacto, es el encargado de la percepción de los estímulos (contacto, presión, temperatura…) Desde los primeros días de vida, el niño descubre el mundo que le rodea a través del tacto.

Durante esta estación podemos darnos cuenta de que los árboles que hasta ahora no tenían hojas, empiezan a florecer y van saliendo poco a poco sus hojitas, algunas son más ásperas, otras más suaves… Y de esta manera estimulamos el sentido del tacto.

👅 El gusto, con el paladar, podemos degustar los sabores de la primavera.

En esta temporada abundan las frutas y verduras que proporcionan al organismo una buena fuente de vitaminas y minerales.

¡La primavera es una ocasión perfecta para estimular todos los sentidos en familia!

Además durante el mes de marzo podréis encontrar talleres en nuestras tiendas para para estimular los sentidos, contacta con tu tienda más cercana para más información.

Y si queréis hacerlo desde casa, puedes encontrar una yincana sensorial  divertidísima en el blog.

 

 

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