El bebé de dos meses

¡Felicidades! Tu bebé ya tiene dos meses. A partir de ahora verás como cada día evoluciona un poquito más rápidamente. En este mes su organismo ha madurado mucho y verás que su capacidad de comunicación es cada vez mayor.

Ahora que ya os habéis hecho a las rutinas y que se van normalizando poco a poco, es posible que surja el deseo de estimular todo lo que podáis a tu peque. Siempre hay esa preocupación por que se desarrolle antes, que sea más listo e inteligente que los demás… Queremos que vea y oiga incluso más de lo que es capaz. Y eso puede generar frustración en los padres. La presión por que aprenda una serie de actividades o conocimientos le perjudican más que ayudarle. La evolución y el desarrollo de cada niño es única. Cada bebé necesita un tiempo distinto para aprender y fijar cada tarea. Así que relax. Lo único que tu peque necesita es amor. Mucho amor. Tu peque simplemente necesita desarrollarse en un ambiente agradable, en compañía de unos padres que estén atentos a sus necesidades y que perciba armonía, amor y un ambiente feliz. Con eso, un poquito de estimulación y algunas de las pautas que te vamos a contar, tu bebé y tú disfrutareis de un segundo mes maravilloso.

CÓMO ES EL BEBÉ DE DOS MESES

Su sonrisa te derretirá. Te avisamos desde ya: prepárate para una sonrisa que te va a conquistar desde el primer momento. Y es que ya puede sonreír y emitir sonidos de placer cada vez que le hables o le toques. Es la llamada sonrisa social.

Cuando su mamá se incline hacia él y le hable cariñosamente, tu peque no va a poder resistirse en corresponder con una sonrisa. Es un signo seguro de correspondencia, que incrementa la relación madre e hijo.Y mientras él sonríe tú te morderás los labios.

¡En guardia con lo que toca! Este mes te vas a convertir en un policía aduanero de primer nivel vigilando que todo lo que se lleve a la boca esté limpio y también cuidando de que no sea de un tejido que desprenda partículas que se puedan atascar en las vías respiratorias como la lana. A esta edad toda la información que le llega del mundo viene dada a través del tacto y del gusto así que después de tocar algo, ya te puedes imaginar qué va a ser lo siguiente. Va a chupar todo lo que tenga a mano. Así que os tocará vigilar cada cosa que toque y añadir ésta a vuestras tareas.

Desarrollo físico y motriz

Durante el tercer mes los bebés suelen crecer una media de 3 cm y seguramente su talla oscilará entre los 50 y 57 cm. Los bebés suelen pesar entre 3,80 y 4,50 kg, dependiendo de si es niño o niña, e irá aumentando una media de 200 gr cada semana. En cualquier caso no te obsesiones con el tema del peso. Es solo una medida que damos como orientación de su evolución. Hay bebés que nacen con mucho peso y luego crecen más lentamente y otros con poco peso que aumentan a un ritmo mayor. Así que no hay que obsesionarse con el peso. Mientras el bebé esté sano y se alimente, se desarrollará en perfectas condiciones.

Y ¿cuáles son sus habilidades físicas en este mes? Lo primero que puedes celebrar es que ¡levanta la cabeza 45º! Durante este mes el control del peso de la cabeza va a ir en aumento aunque dependiendo de las posturas lo dominará más o menos.

Cuando está boca a bajo ya es capaz de levantar la cabeza hasta los 45º e incluso es capaz de mantenerla elevada durante 10 segundos. Eso sí, le oscila de un lado a otro lado.

Si le coges en bracitos para intentar levantarle, puede mantener la cabeza en el mismo plano que el cuerpo. Es un movimiento básico que anuncia su capacidad futura de sentarse.

Boca arriba, si le pones sentado puede empezar a sostener la cabeza, pero no lo hará más de 5 segundos seguidos sin que comience a balancearla. Así que hay que seguir teniendo cuidado con su cabecita.

Entre sus cambios físicos descubrirás que durante este mes sus reflejos primarios tienden a desaparecer (como el reflejo del Moro que seguramente haya desaparecido prácticamente del todo). Y sobre todo, empezarás a notar que sus manitas ya no están constantemente con los puños cerrados. Las irá abriendo cada vez con más frecuencia. Este es un cambio muy importante porque es el inicio de una capacidad que le permitirá, alrededor del quinto mes, sujetar objetos de forma voluntaria.

A muchos papás les preocupan la posición de las piernas. Pues bien, a partir de este mes, los brazos y las piernas no estarán siempre flexionados sobre el cuerpo y se irán fortaleciendo y estirando poco a poco. Además ahora comenzará a mover las extremidades de una forma más simétrica.

Su piel es muy sensible y a través de ella percibe numerosas sensaciones tanto físicas como emocionales. Es una ocasión perfecta para transmitirle seguridad y amor. A través del tacto y de las caricias se sentirá querido y protegido y los masajes le encantarán. Por otra parte, ten en cuenta que en este segundo mes todavía es muy sensible a la ropa y necesita que todo sea de algodón, seda o peluche. Tejidos suaves y delicados que no irriten su piel.

Desarrollo social y emocional

Aquí tenemos que darte una noticia buena y una mala. Primero la mala: hacia los dos meses es cuando los bebés lloran más. Así que vas a oír la capacidad pulmonar de tu peque elevada a la máxima potencia. Pueden ser por varios motivos: por pañales sucios, hambre o por dificultades en la digestión como aires o “el cólico del lactante”. A estas alturas seguro que ya te las sabes todas, pero te damos una pista: cuando llora rítmicamente suele ser porque tiene hambre. Si lloriquea con gorjeos o sin muchas ganas es porque tiene sueño y si llora de forma estridente seguramente es porque le duele algo.

La buena noticia es que tu bebé con dos meses ya sabe dar grititos y gorjeos y ¡le encanta oír su propia voz y experimentar con ella! Esto es fundamental, es como un entrenamiento que le permitirá desarrollar el lenguaje para que dentro de dos meses pueda comenzar a hablar. Cada vez que emite algún sonido lo que está haciendo es “practicar” las diferentes combinaciones de sonidos que puede hacer. Mientras tanto, su primer medio de comunicación sigue siendo el llanto.

Desarrollo cognitivo

¡Ya sigue los objetos en movimiento! Los sigue moviendo su cabecita y es capaz de enfocar. Pero de uno en uno, ¡no todos a la vez! Si oye un ruido, dejará de enfocar al juguete. Aunque lo que a tu peque le gusta más no es esa pelota roja, ni la mano del abuelo, ni el peluche de papá. Lo que más le gusta, mucho más que mirar objetos, es mirar personas. Especialmente una: mamá. Mantener fija la vista en mamá le encanta, es con la que podrá aguantar el enfoque más tiempo. Y reconócelo, si os sonreís os vais a derretir mutuamente. Es una forma de comunicación mutua muy especial e imprescindible para el bebé, que te tiene fichada desde el primer día.

LOS JUEGOS Y JUGUETES QUE MÁS LE GUSTAN

Por último, nos gustaría recordar que es un mes maravilloso y que, dentro de lo que el sueño y el llanto te permita, es fundamental relajarse y disfrutar jugando. Es importante que, frente a nuestros deseos de que aprenda y se desarrolle, respetemos sus límites. Cuanto tu peque ya no esté interesado en un determinado juguete o actividad, es mejor no insistir intentando que recupere la atención. No la recuperará. Es mucho mejor para el bebé una actividad divertida en la que haya puesto su atención por breve que sea que una actividad impuesta en la que no respetemos sus gustos.

JUGAR A TOCAR. Le encanta tocarlo todo, es su forma de comprender y conocer el mundo, es su fuente de información. Para ayudarle a desarrollar este sentido juega con él con juguetes de distintos materiales, formas y texturas. Los mejores materiales son algodón, toalla, terciopelo, raso, madera, plástico, metal… Es muy importante que pueda jugar un rato con esos materiales, que pueda explotarlos por sí mismo durante un buen rato para que asimile y descubra todo lo que necesite. Si además puede notar la diferencia entre frío y calor será la pera.

JUEGA A DESARROLLAR LA VISTA. Todavía no diferencia todos los colores: solo el rojo, el verde el blanco, el negro y el gris. Lo que le supone un reto y llama su atención son los objetos de colores brillantes y los que se mueven. Los móviles siguen siendo imprescindibles así como jugar con juguetes de colores fuertes y brillantes que capten su atención para seguirlos con la mirada. Eso sí, ¡de uno no en uno! Si tiene demasiados objetos en su campo visual se sentirá confuso y no le beneficiará.

¡SUENA! Los sonajeros son también juguetes excelentes en esta etapa porque le retan a agudizar su capacidad auditiva. Busca sonidos variados y poco estridentes. Incluso puedes introducirlo en la música, pero no de todo tipo, la música clásica puede ser una genial opción, pero siempre debe ser música suave, agradable y tranquilizadora.

¡UN MASAJITO SIEMPRE ES BIENVENIDO! Los masajes le siguen encantando y son muy importantes en estas semanas, así que ¡no lo dejes!

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