Cómo enseñar a los niños a reconocer las emociones

Os traemos una manualidad fácil para enseñar a nuestros hijos a reconocer sus emociones: un emociómetro.

Cuando somos niños, las emociones son un misterio para nosotros. No sabemos identificarlas y nos confunde mucho sentir ciertas cosas a las que no sabemos poner nombre. Saber qué es la alegría, la tristeza o  la ira e identificarlas, es fundamental para aprender a gestionarlas tanto de niños, como después en la vida adulta. Y saber cómo gestionar nuestras emociones es una parte importante en nuestro nivel de felicidad y bienestar.

Por eso, aprender a entender y manejar las emociones es una de las lecciones más valiosas que podemos dar a nuestros hijos.

Hay muchas actividades para reconocer emociones en niños, una muy divertida es hacer un emociómetro. Consiste en representar las principales emociones y cada día preguntar a los peques cuáles han predominado en su día. A la hora de representar las emociones juegan un papel fundamental los colores. Porque es muy sencillo asociar los colores y las emociones:

  • Amarillo = alegría
  • Azul = tristeza
  • Verde = calma
  • Rojo = ira
  • Negro = miedo

¿Qué necesitamos?

– descargar e imprimir los dibujos de Kiconico representando las emociones (pincha aquí)

– lápices o rotuladores (o lo que queramos usar para pintar los dibujos)

– cartulina amarilla, azul, verde, roja y negra

– pincitas de madera

– pegamento

¿Cómo lo hacemos?

Para empezar a hacer nuestro emociómetro pintaremos los dibujitos de Kiconico: cada emoción con su color correspondiente.

A continuación haremos rectángulos de cartulina de los 5 colores que hemos utilizado para pintar las emociones.

Recortamos los dibujos de Kiconico ya coloreados y pegamos cada uno en el rectángulo del mismo color.

Después pegamos los diferentes rectángulos uno debajo de otro para formar nuestro emociómetro.

Para indicar cómo se siente cada miembro de la familia podemos usar pincitas de madera y personalizarlas con nuestro nombre. Para ello nosotros hemos pegado en cada pinza una estrella de cartulina donde cada uno puede poner su nombre.

Y ya sólo nos queda dedicar unos minutitos al final del día para que cada uno ponga su estrellita en la emoción que haya predominado en su día.

Así podemos aprovechar para hablar qué nos ha pasado para sentirnos de esta forma. Es una forma estupenda de que los peques expresen sus emociones. Y también nos viene muy bien a los adultos 😉

Animaros a hacer un emociómetro en casa con estos dibujos de emociones y sentimientos para imprimir ¡veréis lo útil que os resulta!

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